La estelar actuación de Nico Williams decantó el partido de San Mamés. Los leones se fueron al descanso con 2-0 de ventaja , pero la reacción del Sevilla a la vuelta de vestuarios le dio para nivelar la contienda. Fue entonces en el momento en que el internacional rojiblanco volvió a manifestarse en escena para ser útil el balón que dejó al principiante Robert Navarro deshacer las tablas y dar los tres primeros puntos al grupo bilbaíno.









