Que el Unicaja juegue en el mes de mayo una final en la pista del Burgos es algo que nadie vio venir. El equipo malagueño se juega esta tarde su plaza de \'play-off\' ante un rival que pelea por evitar el descenso. Se trata de una prueba de fuego para el cuadro cajista, que llega al choque además con bajas importantes.
El Unicaja se examina tras su paso por la Final Four de la Champions. Allí mostró sus 2 versiones. La triste con la que no ha podido competir en oposición al AEK y otra con mucho más energía con la que superó a La Laguna Tenerife por el tercer puesto. Eso sí, ahora reanuda la Liga ACB, en la que ha ganado un partido de los últimos siete y donde afronta un final de temporada muy exigente fuera de casa. Este jueves está obligado a ganar y deberá estar pendiente del Surne Bilbao-Real Madrid. El equipo vasco es noveno y podría superarlo si gana y los de Ibon Navarro caen en Burgos.
Delante va a tener a un contrincante muy necesitado y que ha ganado tres de los últimos seis partidos. Esa presión del descenso hizo que el Recoletas San Pablo Burgos muestre su mejor versión en este tramo final de la temporada. El aparato comandado por Porfirio Fisac está obligado a ganar, ya que está empatado a nueve triunfos con el Enorme Canaria, Zaragoza y Andorra, este último ahora en puestos de descenso a Primera FEB. Son los 4 equipos que se marchan a jugar la permanencia, ya que el Granada, colista, tiene tres triunfos menos y que descendió ayer tras perder contra el Barcelona, 98-101.
Anímicamente, el Unicaja llega al partido tocado, pero es que físicamente está prácticamente peor. Viene de disputar dos partidos en la Final Four que han ahondado en los inconvenientes de lesiones que tiene. Djedovic, Tyson Pérez y Sulejmanovic son bajas, y en el caso de los 2 últimos tampoco van a estar en el partido contra el UCAM Murcia del domingo (1230). A ellos se une que Duarte está apartado del aparato por un expediente disciplinario. Cuatro bajas de cuatro jugadores clave. Ibon Navarro tendrá que reajustar su rotación dando espacio a players que tuvieron poco protagonismo , como Cobbs y Audige, o como Rubit, que transporta dos semanas sin competir tras la vuelta de Kravish.
El encuentro de esta tarde entre el Burgos y el Unicaja proporciona un aspecto curioso. El grupo local fichó recientemente a Jaden Shackelford, un viejo popular del aparato malagueño, ya que formó una parte del mezclado de la Liga de Avance de la NBA que disputó la pasada Copa Intercontinental. Shackelford fue en verdad el segundo máximo anotador del torneo con 21 puntos de media y en la final le logró 17 al Unicaja. Sus números en la ACB son mucho más sutiles , pues en seis encuentros su media es de 4,2.
Se trata de una situación que constrasta con el estado anímico del contrincante , donde hay un jugador como Gonzalo Corbalán que se destaca sobre el resto. El base argentino, que regresa tras una lumbalgia, está siendo entre las sensaciones de la temporada en la Liga Endesa, donde no se debe perder de vista que es un debutante. Sus actuaciones ya lo han puesto en el foco de equipos de primerísimo nivel y el Baskonia se ha posicionado para llevárselo para que dé el siguiente paso en la Euroliga. Corbalán promedia 15,5 puntos, 2,3 asistencias y 3,2 rebotes y ha protagonizado auténticas exhibiciones con 11 partidos por encima de los 20 puntos. Su tope , los 27 que le logró al Dreamland Gran Canaria. La amenaza exterior del Burgos la completan players como Heidegger, fichado como recambio del lesionado Jhivvan Jackson, el brasileño Leo Meindl, Raúl Neto o el excajista Dani Díez.
Por la parte interior , cuidado con Ethan Happ, que ya en el partido de ida le logró un destrozo al Unicaja con 14 puntos y seis rebotes. Ahí está mostrándose de forma acertada también Yannick Nzosa en los últimos encuentros. El jugador cedido por el Unicaja está teniendo minutos de calidad y tendrá una motivación plus frente al club al que pertenece.

