Golpe importante de Baskonia a UCAM Murcia (84-80) | VIDEO - RESUMEN

No podía ser otro. En los segundos precedentes había sido Trent Forrest el encargado de devolver al Baskonia a la riña por el averaje especial en un cierre de partido desquiciado. Quedaban cuatro segundos y nueve décimas, se trataba de ganar de sobra de cinco puntos y el marcador mostraba un 84-80. Tiempo muerto de Galbiati ahí que llegó Timothé Luwawu-Cabarrot para plasmar lo dibujado en la pizarra, apropiarse del balón y del destino del partido y elevarse libre para cuadrar la cuenta especial con un triple que ponía el 87-80 final, reabría la renta mínima buscada y permitía al cuadro azulgrana seguir en la riña por el segundo puesto de la tabla ACB y por amarrar la condición de cabeza de serie.

El alero galo, en modo capitán general, con ganas de focos, de gloria y de ser partícipe y ejecutor de resoluciones trascendentales. El averaje que tantas veces pareció esfumarse en los segundos finales se quedaba terminantemente en casa gracias a esa suspensión limpia y elegante a cargo del mejor jugador en las filas del grupo de Galbiati.

El Baskonia mira como mucho prominente de la clasificación y alimenta sus ambiciones en un cierre de temporada en el que deja claro que es un aspirante a tener en consideración en la lucha por el último título en juego de la temporada. Lo dejó claro en un choque vibrante frente al UCAM Murcia, con un desenlace repleto de giros inopinados en el que los vitorianos cerca estuvieron de perder esa renta clave que le contribuye a sostener el beneficio en cualquier empate a triunfos con el último visitante del Buesa Arena. La puntería de Simmons, la fe de Forrest y el toque final de Cabarrot dejaron al Baskonia supervisar su caída en el último cuarto después de conducir rentas de trece puntos a falta de cinco minutos para el desenlace. Fueron la fuerza con la capacidad de contener la soberbia reacción final de un David De Julius que persuadió a los suyos de que nada se encontraba perdido a golpes de acciones magistrales.

La primera distribución concluyó con 20-18 ajustado y 2 equipos firmes en sus respectivas apuestas defensivas pero con problemas para desbordar su caudal anotador. El porcentaje triple andaba al nivel del subsuelo mientras que el Baskonia rompía la zona murciana a través de la actividad de Omoruyi en la cabecera de la lámpara y con la iniciativa individual de un Cabarrot como cabecilla principal. El Murcia era DeJulius y la aptitud realizadora en transición del \'otro\' Forrest, pero asimismo la falta de sustento triplista e inclusive la inestabilidad desde el tiro libre.

El Baskonia elevó el ritmo y al fin elevo sin eficacia desde más allá de la línea de 6,75 para propiciar la primera brecha clara en el marcador. Unos cuantos triples, 12 puntos de Cabarrot y un parcial de 23-15 en el segundo cuarto llevaban el choque al descanso con un 43-33 que era sinónimo de frescura y dominio frente al correoso plantel murciano.

Era cuestión de no ofrecer tregua al metrónomo y el Baskonia se aplicó en la meta en el descorche del tercer cuarto. Un parcial de 9-2 abierto con un triple de Trent Forrest y apoyado por Simmons amplió la renta vitoriana (52-35, minuto 22). La presencia de sus dos bases extracomunitarios en cancha añadía aún más dinamismo al baloncesto blaugrana. El parqué se transformaba en una pista en la que correr. El cuadro murciano se agarró al partido mediante los puntos de DeJulius, pero la guerra de bases proseguía con claro dominio blaugrana. El Baskonia mantuvo a raya hasta el cierre del tercer cuarto a los murcianos (67-53) y Sito Alonso perdió a su enorme referencia interior, un Cacok que cometió su quinta falta en el inicio de la última distribución.

El panorama parecía despejarse para los alaveses, pero el UCAM Murcia probó por qué es un equipo asentado en la región alta de la clasificación, con la capacidad de codearse con los mucho más adinerados. El Baskonia parecía cómodo bajo el mando de Simmons mientras intantaba controlar el despertar de los de Sito Alonso. La renta iba cayendo hasta ver cómo el ímpetu visitante, encarnado en la maestría ofensiva de DeJulius, comenzaba a arrimarse a la línea roja de el beneficio de seis puntos. El resultado era del Baskonia, pero el averaje especial corría riesgo para que el cuadro murciano sembró el pánico al cortar hasta el punto de entrar en el minuto final con un 81-77. Forrest revivió las opciones vitorianas, Radebaugh procuró cercenarlas, pero Cabarrot resolvió el entuerto con su triple final.

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